Noticias


Pignatiello se despidió de Indianápolis con un nuevo oro que hace historia

La joven nadadora de San Isidro se consagró campeona mundial en los 1500 metros libres durante el anteúltimo día del 6° Mundial Junior de Natación, bajando un tiempo histórico y estableciendo un nuevo récord argentino absoluto.

Delfina Pignatiello regresa a la Argentina desde indianápolis, Estados Unidos, con dos históricas medallas de oro y una plata en un Campeonato Mundial que quedará grabado en la memoria. -Foto: Satiro Sodré-

La joven estrella de la natación argentina, Delfina Pignatiello, se despidió del 6° Mundial Junior de Natación haciendo historia una vez más: la nadadora de 17 años volvió a coronarse campeona mundial en su última prueba individual en el certamen de Indianápolis, Estados Unidos, al registrar un tiempo de 15m59s51 en los 1500 metros libres.

Con esa sublime marca, la representante de la Municipalidad de San Isidro estuvo por debajo de la barrera de los 16 minutos, registro que la convierte en la tercera mujer juvenil en la historia de la natación mundial en bajar ese tiempo en la prueba de fondo. En su carrera concreta en Indianápolis, a la argentina la escoltaron la húngara Ajna Kesely, con 16m15s68, y la española Agueda Cons, con 16m17s84.

Y para dimensionar mejor su logro, vale resaltar que, con este tiempo, la discípula de Juan Carlos Martín habría finalizado cuarta en la final del Mundial Absoluto de Natación de Budapest, certamen para el cual tenía sus marcas clasificatorias pero del que prefirió no participar para cuidar ciclos y etapas de crecimiento deportivo. Con tremenda marca, claro, Pignatiello volvió a establecer un nuevo récord argentino, abriéndose a sus pies las puertas del Hall de Honor de la Natación Argentina y convirtiéndose nuevamente en firme candidata para el Premio Heracles 2017.

Del Mundial Junior de Indianápolis llega al país con dos preseas doradas, en 800 y 1500 metros libres, y con una medalla de plata, en los 400. El año próximo son los Juegos Olímpicos de la Juventud, aquí en Buenos Aires, ¿con qué nos sorprenderá Pignatiello allí?


Julieta Lema bate un nuevo récord nacional juvenil en el mundial de natación de Indianápolis

La nadadora chubutense se estrenó en el 6° Mundial Junior de Natación con un tiempo de 57s38 en los 100 metros libres que actualizó la plusmarca nacional de la categoría, que ella misma había establecido este año.

Unos días antes de comenzar su participación en el Nacional Juvenil que este año se disputó en el CeNARD, la nadadora Julieta Lema parecía lamentarse un poco del hecho de que, para clasificar al Sudamericano de Cali de este año, había tenido que descuidar un poco su especialidad, los 50 metros libres, para mejorar su nivel en la prueba de los 100.

La paradoja, que recuerda que la vida premia los esfuerzos, apareció días después y volvió a aparecer ayer en Indianápolis: la chubutense ganó en aquel Nacional Juvenil la prueba de los 100 metros libres con récord nacional juvenil incluido y ayer, en la misma prueba durante el 6° Mundial Junior de Natación, volvió a establecer una nueva plusmarca argentina de la categoría.

Con su tiempo de ayer de 57s38, la representante de Myfanuy Humphreys, de Rawson, Chubut, finalizó 26ª en la clasificación general, a sólo 60 centésimas de la semifinal. Lo cierto es que ese registro le permitió superar la plusmarca argentina juvenil de la prueba, que como se expresó ella misma había establecido con un registro de 57s71 –en junio de este año-, tiempo que entonces hizo sucumbir ni más ni menos que una marca conquistada por Delfina Pignatiello.

Esta nueva conquista, a la discípula de Francisco Kraguic y Facundo Vila, le abre las puertas del Hall de Honor de la Natación Argentina y la convierte en candidata a recibir el Premio Heracles el año próximo. Habrá que esperar, de todos modos, a que la chubutense compita el domingo en los 50 metros libres, la prueba que más le gusta y su especialidad. ¿Quién dice que no volverá a Chubut con otra sonrisa made in Indianápolis?


Delfina Pignatiello debutó en Indianápolis coronándose campeona mundial juvenil en 800 metros libres

La nadadora de San Isidro registró un aplastante tiempo de 8m25s22, que le permitió superar con nitidez a sus rivales y conquistar también el récord de campeonato y una nueva plusmarca argentina absoluta.

Delfina Pignatiello se luce en Indianápolis, tras conseguir el oro mundialista y nuevo récord argentino en los 800 metros libres.

Tras brillar en el Mundial de Pileta Corta de Windsor el año pasado (cuando se metió en la final de los 800 metros libres y estableció un nuevo récord argentino) y sobresalir este 2017 en el Argentino de Natación que se disputó en Santiago del Estero (torneo en el que renovó dos plusmarcas absolutas), Pignatiello demostró su humildad y sus ganas de crecer en tiempo y forma: pese a tener dos marcas A para viajar al Mundial de Budapest, junto a su equipo de trabajo priorizaron el Mundial de su categoría. La jovencita de San Isidro vio a las figuras de la natación mundial en Hungría por la televisión, mientras se preparaba para brillar en el 6° Mundial Junior de Indianápolis, Estados Unidos.

Vale el recuerdo porque ayer, cuando la representante de la Municipalidad de San Isidro se coronó campeona mundial de su categoría en la prueba de los 800 metros libres, con récord de campeonato incluido, tanto ella como su equipo deben haber sonreído al rememorar aquella difícil decisión. Su tiempazo de 8m25s22, que le sacó más de cinco segundos a su escolta -la húngara Ajna Kesely, con 8m30s62-, le permitió ganar la carrera con holgura y también avalar el plan a largo plazo que se merecen los mejores deportistas.

Ese registro, además, quebró la plusmarca argentina absoluta de la prueba, que la propia Pignatiello había establecido este año en el Argentino de Santiago del Estero, cuando se impuso con un tiempo de 8m29s86. De esta manera, la sanisidrense conquistó su tercer récord absoluto en lo que va del año, que le permite ingresar una vez más al Hall de Honor de la Natación Argentina y ser firme candidata a recibir el Premio Heracles 2017 por las plusmarcas nacionales conseguidas. Y, además, enseñar, con una medalla de oro sobre su cuello, que la paciencia es una valiosa aliada para crecer en el deporte.


El cordobés Bergliaffa quiebra histórico récord argentino en los 200 combinados en el Mundial Junior de Natación

El nadador del club Municipalidad de Córdoba se destacó ayer en su debut en el Mundial Junior de Natación, en Indianápolis, y cristalizó una nueva plusmarca en los 200 metros combinados, prueba que hace diez años mantenía el mismo registro absoluto.

Todos los deportistas sueñan con lucirse en un Mundial, después de interminables horas de sacrificio y entrenamiento. Lo cierto es que son más bien pocos los que se dan ese lujo, en certámenes en donde se conjugan los nervios, las ansiedades y las figuras más destacadas de cada disciplina. El nadador cordobés Santiago Bergliaffa, que viene demostrando un gran nivel y sólo tiene 18 años, logró brillar ayer y mejorar su marca personal en los 200 metros combinados, estableciendo un registro de 2m5s16 que además es desde ayer el nuevo récord argentino absoluto de la prueba.

Con este prometedor debut, al representante de Municipalidad de Córdoba se convirtió en candidato para recibir el Premio Heracles 2017, además de ingresar al Hall de Honor de la Natación Argentina. Este galardón, en vísperas de su novena edición, premia, difunde y promueve a aquellos nadadores que han establecido nuevos hitos en la natación nacional. Y, justamente, la plusmarca que batió el discípulo de Gustavo Urgelles y Daniel Garimaldi no es poca cosa: con su marca de ayer en Indianápolis, dejó atrás el registro de 2m5s85 que Joaquín Belza había establecido en noviembre del 2006 y llevaba una década de vigencia.

Lo cierto es que basta con mirar el último año de Bergliaffa para comprender este nuevo récord y esta gran temporada que viene teniendo en el agua. El joven nadador llegó a Estados Unidos con las plusmarcas argentinas absolutas en 400 metros combinados, tanto en pileta corta como olímpica: la primera la había conquistado en septiembre del año pasado durante el Selectivo al Mundial de Windsor, Canadá, quebrando un registro que llevaba 15 años intacto, mientras que la segunda la alcanzó en el Campeonato Nacional Juvenil y Junior que se disputó en el CeNARD, en mayo pasado.

“Uno entrena todos los días para lograr cosas como éstas. A veces no nos damos cuenta lo que significa, pero personalmente cuando logré el récord argentino de pileta corta en esta misma prueba fue un subidón de ánimo saber que lo había conseguido con sólo 17 años. Tener ambos récords, ahora, me pone muy contento y me hace muy feliz”, le revelaba por entonces el nadador cordobés al Hall de Honor de la Natación Argentina, tras haberse quedado con ambas plusmarcas.

Cuesta imaginarse que el oro de Delfina Pignatiello en los 800 metros libres, que llegó por la tarde de ayer, sólo unas horas después de la actuación de Bergliaffa, no ilusione a la delegación argentina en Indianápolis con animarse a soñar que todo es posible. El cordobés tendrá el domingo su desafío en los 400 metros combinados, prueba a la que llega como el mejor argentino, y un día después le tocará nadar en los 200 metros espalda. Aún hay tiempo para que pueda llevarse otra alegría de este Mundial Junior de Natación.


Arranca el 6° Mundial Junior de Natación con participación argentina

Desde mañana, se inicia en Indianápolis, Estados Unidos, el certamen que reúne a los mejores exponentes de la categoría. La delegación albiceleste, que integran Delfina Pignatiello, Santiago Bergliaffa, Lucas Alba, Delfina Dini, Julieta Lema, Federico Ludueña, Juan Méndez y Guillermina Ruggiero, cuenta con dos plusmarquistas nacionales absolutos.

El cordobés Santiago Bergliaffa competirá en el Mundial Junior de Indianápolis en los 200 y 400 metros combinados como así también en los 200 metros espalda.

Luego del Mundial de Budapest, en el que se posaron los ojos del mundo, es el turno del torneo en el que se lucirán los nadadores argentinos que hace unos años eran el semillero y ahora ya son el presente y futuro de este deporte para nuestro país. Se trata del 6° Mundial Junior de Natación, que comienza mañana en Indianápolis, Estados Unidos, y que, durante seis días, protagonizarán las principales promesas del agua llegadas de todas partes del mundo.

La delegación nacional, integrada por Lucas Alba, Santiago Bergliaffa, Delfina Dini, Julieta Lema, Federico Ludueña, Juan Méndez, Delfina Pignatiello y Guillermina Ruggiero, viajó el domingo hacia Indianápolis. El representativo argentino en la máxima competencia global de la categoría está conformado por nadadores que llegan desde diferentes rincones del país. Dini y Bergliaffa, deportistas de Bucor Natación y Municipalidad de Córdoba, respectivamente, llegarán desde Córdoba. Por su parte, de la provincia de Buenos Aires competirán Ruggiero, del Club Atlético Kimberley de Mar del Plata, Pignatiello, de Municipalidad de San Isidro, y Méndez, Alba y Ludueña, los tres de la Sociedad Alemana de Villa Ballester. Chubut también tendrá a su representante en el certamen de Estados Unidos, cuando le toque nadar a Lema, atleta de la Asociación Myfanuy Humphreys, de Rawson.

Y si bien cada nadador tiene sus propios anhelos y objetivos, lo cierto es que hay grandes expectativas por lo que puedan hacer Pignatiello y Bergliaffa, dos de los deportistas más destacados de la delegación. Pignatiello, la niña prodigio de la natación argentina, había conseguido dos marcas A para competir en el Mundial de Budapest (en 400 y 800 metros libres) y, sin embargo, priorizó una progresiva evolución como deportista y decidió ser parte del Mundial de su propia categoría. La representante de la Municipalidad de San Isidro, además, es poseedora actualmente de los récords nacionales absolutos en 400 metros libres en pileta larga y 800 metros libres, tanto en piscina olímpica como corta. Los tiempos con que Pignatiello ostenta sus plusmarcas absolutas en pileta de 50 metros los registró en mayo de este año en el Argentino de Natación de Santiago del Estero, convirtiéndose así en candidata para recibir el Premio Heracles 2017 e ingresar al Hall de Honor de la Natación Argentina en el capítulo de récords. Este galardón, en vísperas de su novena edición, premia, difunde y promueve a aquellos nadadores que han establecido nuevos hitos en la natación nacional. Por eso, claro, sobran ilusiones para esperar sus actuaciones: el jueves debuta en los 800 metros libres, el sábado será de la partida en los 400 y el domingo, en los 1500.

Ilusiona la actuación de Bergliaffa en Indianápolis porque, tan sólo con 18 años, es el rey argentino de los 400 metros combinados. El cordobés logró el récord nacional absoluto en pileta corta cuando participó en septiembre del año pasado del Selectivo al Mundial de Windsor, Canadá, quebrando un registro que llevaba 15 años intacto. A su vez, este año se adueñó de la plusmarca en pileta olímpica, durante el Campeonato Nacional Juvenil y Junior que se disputó en el CeNARD, lo que también lo transformó en candidato para recibir el Premio Heracles 2017. Habrá que estar atentos, entonces, a su participación en Estados Unidos: el jueves se estrena en los 200 metros combinados y luego vuelve a competir el domingo (400 metros combinados) y el lunes (200 metros espalda).

Las expectativas, de cualquier modo, están sobre cada uno de los ocho juveniles argentinos que disputarán este certamen. Mañana es la jornada inicial, en la que se presentarán Méndez, en la prueba de los 100 metros espalda (quien vuelve a competir el lunes en los 200 metros espalda), y Alba, en los 400 metros libres (quien se presentará nuevamente el viernes, en los 800 metros libres, y el lunes, en los 1500). El grueso de la delegación argentina, de todos modos, se estrenará este jueves: Ludueña en los 100 metros mariposa (el viernes competirá en 50 metros espalda, el sábado en 50 metros mariposa y el lunes en 200 metros mariposa), Lema en los 100 metros libres (vuelve a competir el viernes en 50 metros mariposa y el domingo en 50 metros libres), Ruggiero en 100 metros libres (se presenta luego el viernes en 50 metros mariposa y el domingo en 50 metros libres) y Dini en 800 metros libres (será protagonista también de los 400, el sábado, y de los 1500, el domingo).

Se fue Budapest y llegó Indianápolis, para darles la oportunidad a los más jóvenes de ganar roce en las piletas más competitivas del mundo y de reconfirmar su presente y futuro dentro de la natación argentina.


Natación para bebés: Al agua, con mamá y papá

Como homenaje a los niños en su día, nos adentramos en una actividad que une a padres y pequeños con beneficios que van desde la salud hasta el compartir un momento juntos: la natación para bebés. Graciela Areces, una especialista en la temática, nos fascina con detalles de esta enriquecedora experiencia para disfrutar en familia.

Uno de los grupos protagonistas de las clases de matronatación en el Centro de Natación Infantil.

“Lo pasé tan bien como mamá, nadando con mis propios hijos cuando eran bebés, y también como profe, acompañando a otros padres a relacionarse con sus bebés en el agua, que me gusta que se conozca esta actividad. Es una experiencia muy relajada, donde lo más importante es que el bebé disfrute junto a su mamá o su papá”. Las palabras, que entusiasman por demás a aquellos amantes de la natación que tienen hijos pequeños, le pertenecen a Graciela Areces, coordinadora del Centro de Natación Infantil, una institución dedicada especialmente al dictado de clases de natación para bebés y niños pequeños con más de 20 años de trayectoria.

Aunque seguramente en los últimos años más de uno ha escuchado en boca de algún papá o mamá amigo acerca de esto, la natación para bebés –que seguramente muchos conocen como matronatación- es en realidad una actividad que ya tiene bastante historia, sobre todo en aquellos países cuyas características geográficas y climáticas invitan a disfrutar del agua todo el año. “Acá en Argentina quizás se trate de algo más novedoso, pero en realidad la actividad es bastante antigua. Hay diferentes corrientes y, entre ellas, la primera nació ligada a la supervivencia: se trataba de conseguir que, en caso de que el bebé se cayera al agua, pudiese adoptar la posición dorsal y respirar. Nosotros no seguimos esa corriente para no exponer al niño a una situación traumática, sino que tenemos otra meta: estimular sus reflejos acuáticos para que pueda aprender más fácilmente a nadar. Cuando un bebé aprende no es tan consciente ni tiene miedos y, al comenzar de pequeño, a los tres años ya puede tener cierta independencia en el agua”, resalta Areces, quien además es profesora de Educación Física, licenciada en Nutrición y guardavidas.

Areces cuenta que en el Centro de Natación Infantil –ubicado en el barrio porteño de Villa Devoto y que dirige el profesor de Educación Física Alejandro Mugerli- hay quienes continúan nadando tras haber sido bebés y alumnos de las clases especialmente diseñadas para ellos y sus papás. En esos casos, en los que comparten pileta con otros niños que quizás no nadaron desde la primera infancia, la diferencia es notoria: los que comenzaron a familiarizarse con el agua siendo bebés son mucho más económicos en sus movimientos y avanzan con menor resistencia en el agua.

Graciela Areces, coordinadora del Centro de Natación Infantil.

Las clases de natación para bebés están dirigidas exclusivamente a niños a partir de los cuatro meses y requieren de la autorización del pediatra, además de la compañía de un adulto. En el caso de este Centro, la pileta está diseñada especialmente para la adaptación de los infantes al entorno acuático: un escalón de 20 centímetros permite que el bebé, por su propia cuenta, pueda tirarse solito a la pileta y no tenga que lidiar con espacios incómodos para sus dimensiones durante el aprendizaje.

En tiempos en los que las infancias aparecen atraídas por smartphones, tablets y pantallas en 3D, la actividad física provee de muchas herramientas para el bienestar físico y mental. Se trata, sin dudas, de otro argumento para acercar desde pequeños a los niños a un deporte que les abre las puertas desde los primeros meses de vida. “Es importante que nuestros hijos se empiecen a mover desde chicos, en estos tiempos de tanto sedentarismo, ya que el cuerpo se habitúa a la actividad”, destaca la Coordinadora de la carrera de Nutrición de la Universidad Nacional de La Matanza.

La natación, además, es reconocida por especialistas como el deporte quizás más completo para trabajar y poner en movimiento nuestro cuerpo. “Se trata de una actividad en la que trabajan todos los grupos musculares, más aún si se dominan todos los estilos. Deportes como el ciclismo o el running trabajan más que nada las piernas y, en ese sentido, no son tan completos”, evidencia la especialista en diálogo con el Hall de Honor de la Natación Argentina.

Pero ojo. Aunque se trata de un deporte, el hecho de que involucre niños debe ponernos alerta a los adultos y alejarnos de los deseos de competencia –nuestros o de los pequeños- para acercarnos a experiencias enriquecedoras como las del juego. Ya habrá tiempo, más adelante, para entusiasmarnos con la intensidad de los entrenamientos y los ritmos de las competiciones. “La competencia y el juego son cosas que están, a mi entender, muy separadas. Cualquiera que se acerque a nuestras clases, verá que los niños aprenden jugando. Eso es súper interesante. La Educación Física se originó de una rama militar y, por eso, venimos de formaciones vinculadas a escuelas de aprendizaje rígidas y competitivas. Ahora se trabaja más desde la autosuperación y los juegos colectivos y no desde la competencia con el otro. Ese es el camino que elegimos nosotros”, reflexiona Areces.

Más que regalos, si se piensa con la cabeza en frío, a nuestros niños lo mejor será regalarles momentos y tiempo junto a ellos. Quién dice que quizás este Día del Niño no sea una oportunidad para empezar a compartir una experiencia nueva juntos, bebés y papás, sumergidos en el agua.

Periodista: Malva Marani
Fotografía: Fabricio Di Dio


A Puro Pulmón: Morelli debuta en los Juegos Universitarios en Taipei representando a la Argentina

El deportista de Unión se estrenará en el certamen en Taipei en la prueba de los 100 metros pecho, consolidando su segunda participación en unos Juegos Olímpicos Universitarios. “Tengo muchas expectativas: está todo dado para que uno pueda dar lo mejor y eso me motiva mucho”, reconoce el atleta de 22 años.

“Si no hubiera sido por la natación, creo que nunca habría viajado a Corea del Sur. Fue la vez que más lejos estuve del país. La natación te permite cosas como las que vivo hoy: que un chico de 22 años como yo pueda viajar al otro lado del mundo a competir”, celebra, justamente desde Taipei, Taiwán, el nadador Gabriel Morelli. El santafesino llegó a la isla asiática el martes, junto a la delegación argentina de natación, y en la noche del sábado 19 en nuestro país –será la mañana del domingo en Taipei- tendrá su debut en la 29ª edición de las Universíadas de Verano que se celebran allí.

El representante del club Unión de Santa Fe competirá en las tres modalidades que ofrece el estilo pecho: 50, 100 y 200 metros. El estreno, este domingo por la mañana en Taiwán (sábado a la noche en Argentina), será en los 100. Y si bien el santafesino es uno de los argentinos más destacados en la prueba de los 200 metros pecho –en la que ostenta, en pileta corta, el récord absoluto desde 2016-, lo cierto es que su preparación y el contexto del torneo lo entusiasman con cada una de sus presentaciones. “Llego a estas Universíadas muy bien preparado para los 200, pero además me siento con más velocidad que en torneos anteriores. En el Argentino de Santiago del Estero, además, me fue muy bien tanto en los 50 como en los 100… Uno tiene muchas expectativas en un torneo como este: está todo dado para que uno pueda dar lo mejor y eso motiva mucho”, destaca Morelli, en diálogo con el Hall de Honor de la Natación Argentina, que instituyó el Premio Heracles hace ocho años para reconocer, difundir y promover a aquellos nadadores que han establecido nuevos récords nacionales.

Para el discípulo de Adrián Tur se trata de sus segundos Juegos Olímpicos Universitarios, luego de su participación en Gwangju 2015, aquella experiencia inolvidable para él en Corea del Sur. Competir en una Universíada –explica el nadador- es casi como estar en una Olimpíada: “La metodología de competencia es la misma y, además, los atletas tenemos aquí también una Villa Olímpica, compartimos las comidas en el comedor y competimos en estadios nuevos y llenos”.

Cuando Morelli debute este sábado a las 22 –hora de nuestro país-, será improbable que no recuerde, en algún momento, sus estudios de Kinesiología. De algún modo, gracias a la cursada que hoy lo tiene en el segundo año de la carrera, en el Instituto Universitario del Gran Rosario, es que también el santafesino llegó a Taipei. “Siempre tuve mi carrera definida: en un futuro me veo como kinesiólogo. Es una profesión, además, que me sirve aprender para mi práctica deportiva: si tenés algún dolor, conocés más el cuerpo y sabés cómo manejarlo mejor, a dónde acudir o qué técnica convendría aplicar”, reflexiona.

La judoca argentina Paula Pareto combinó estudio y deporte de alto rendimiento y se lució en los dos: se recibió de médica y llegó a la meca deportiva, al conquistar el oro olímpico en los Juegos de Río de Janeiro 2016. Morelli celebra que estas Universíadas refuercen la idea de que es posible combinar ambos mundos: “Paula es el claro ejemplo de que se puede y sólo hay que tener dedicación, concentración y valores. Creo que está buenísimo que hoy se demuestre que es posible llevar las dos cosas de la mano: la educación y el deporte. Aunque uno pueda atrasarse en la facultad, cuando termines tu carrera deportiva tendrás una profesión y la posibilidad de un trabajo estable y no te encontrarás, con 30 años, sin un título y sin saber qué hacer. Creo que ese es el principal mensaje de estos Juegos Universitarios: demostrarnos que se puede estudiar y seguir cada uno con su deporte”.


El nadador marplatense Guido Buscaglia debuta este sábado en las Universíadas

El representante del club Once Unidos se estrena con la prueba de los 50 metros mariposa en el certamen que reúne deportistas estudiantes y se disputa en Taipei. “Después de los Juegos Olímpicos, es el evento deportivo de mayor infraestructura. Estaba ansioso por conocerlo y no quise ver nada antes de viajar: quería llegar y sorprenderme”, cuenta.

“La natación es lo que amo, pero la verdad es que el estudio me sirve para despejarme un poco también”, cuenta el nadador marplatense Guido Buscaglia, que cursa el segundo año de la carrera de Contador Público en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Su vocación, que va descubriendo mientras suma finales, se despertó en el secundario, donde siempre disfrutó de la materia Contabilidad. Lo que nunca imaginó, quizás, en esos momentos en los que la proximidad con algún examen lo obligaba a sentarse a estudiar, cansado después de una jornada de entrenamiento, es que haber apostado por seguir formándose le permitiría crecer, también, en el deporte que lo apasiona. Una muestra de eso la tendrá este sábado 19, cuando debute en los Juegos Olímpicos Universitarios que se desarrollan en Taipei, Taiwán, y que reúnen a deportistas de alto rendimiento de todo el mundo que cursan carreras universitarias. Si bien cuando se estrene en los 50 metros mariposa será domingo por la mañana en tierras taiwanesas, dadas las 11 horas de diferencia con el reloj de este lado del mundo, en nuestro país estará anocheciendo el sábado.

“Llego muy bien y entrenándome muy fuerte. Mi objetivo es bajar mis récords y meterme en una semifinal. Y si bien mis principales expectativas están en los 50 metros libres, porque es mi mejor prueba, también las tengo en los 100 metros libres y en los 50 metros mariposa, en los que vengo sintiéndome muy rápido. Va a ser fundamental, de cualquier modo, la adaptación al cambio de horario y la recuperación después de casi dos días de viaje”, explica Buscaglia, que llegó a Taipei este martes junto a la delegación argentina de natación, que también integran María Belén Díaz, Olivia Kuchen Carrizo, Florencia Panzini, Fiamma Peroni, Nicolás Deferrari, Gabriel Morelli y Joaquín Serra. Su debut en el torneo será este domingo por la mañana de Taiwán –sábado por la noche en nuestro país-, en los 50 metros mariposa, prueba en la que se consagró campeón en el Argentino de Santiago del Estero. El viernes 25, por su parte, será el turno de competir en los 50 metros libres, su especialidad. El marplatense es el nadador argentino que más pruebas disputará en Taipei, ya que a las anteriores se suma también su participación en los 50 metros espalda (martes 22), los 100 metros libres (miércoles 23) y los 100 metros mariposa (jueves 24).

Para el representante de Once Unidos de Mar del Plata, será la primera vez en las Universíadas, que en este certamen celebran su 29ª edición. “Después de los Juegos Olímpicos, es el certamen deportivo de mayor infraestructura. Estaba ansioso por conocer lo que habían preparado para el torneo y, de hecho, no quise ver nada antes de viajar. Quería llegar y sorprenderme. El nivel de competencia, además, es muy bueno: un récord de campeonato aquí es, prácticamente, una marca de medalla olímpica”, se entusiasma el discípulo de Federico Diez Andersen.

Su entusiasmo, de cualquier modo, va aún más allá de la atractiva experiencia que vivirá en Taipei. Para Buscaglia, implica la vuelta a su gran nivel luego de una lesión en la cervical que lo tuvo sin competir casi por un año. Antes de lesionarse, en abril del año pasado, el marplatense fue parte del equipo nacional de relevos (junto a María Belén Díaz, Andrea Berrino y Lautaro Rodríguez) que cristalizó el récord argentino absoluto en los 4×100 metros libres mixto en el Sudamericano de Asunción, en Paraguay. Aquella plusmarca le valió el ingreso en el Hall de Honor de la Natación Argentina y el reconocimiento con el Premio Heracles, galardón que recompensa los récords establecidos durante el año precedente según registros oficiales de la Confederación Argentina de Deportes Acuáticos. En mayo de este año, cuando recibió el reconocimiento, Buscaglia hacía dos meses que entrenaba sin dolor. Había vuelto a nadar en enero, después de la lesión, pero con suavidad y cuidado.

Lo que no faltará en el debut de Buscaglia este sábado, después de tanto esfuerzo y dedicación, será una sonrisa reconfortante, clásica enseñanza que dejan el deporte y el estudio. Y acá, en Taipei, Guido celebra los dos.


Serra va por su tercer Juego Olímpico Universitario

El nadador santafesino Joaquín Serra está listo para competir en una nueva edición de las Universiadas en Taipei, Taiwán, que comienzan este sábado 19 con la ceremonia inaugural. “Siento que estoy más fuerte en los 50 metros pecho, pero voy a dar batalla en mis dos pruebas por igual”, asegura el atleta de 22 años.

Este sábado 19 de agosto comienzan oficialmente los Juegos Olímpicos Universitarios en Taipei, Taiwán, con la ceremonia de apertura, y los argentinos tendrán que desdoblarse y madrugar si quieren seguir a los atletas nacionales que representan al país del otro lado del mundo, a casi medio día de diferencia horaria. Entre ellos, está la delegación de los ocho nadadores que competirá en las Universiadas. Y, dentro de ellos, el santafesino Joaquín Serra, quien tiene la peculiaridad de que, una vez que compita en este certamen, se habrá convertido en el argentino que más veces participó. Su récord será, entonces, de tres ediciones de estos Juegos Olímpicos que reúnen a estudiantes universitarios y deportistas de alto rendimiento (la condición es ser ambos a la vez) de todo el mundo. Serra lleva en su haber, aun con sus jóvenes 22 años, las experiencias de haber competido en Kazán 2013 (Rusia) y Gwangju 2015 (Corea del Sur).

“Anímica y físicamente me siento excelente, estoy muy bien y muy fuerte para esta competencia. Terminé el trabajo antes de viajar sintiéndome cada vez más rápido en la pileta y eso es muy positivo”, explica el representante de Gimnasia y Esgrima, en la previa de su participación en Taipei. Uno de los rasgos que caracteriza a este certamen –el segundo en el mundo del deporte con más infraestructura, después de los Juegos Olímpicos- es la intención de unir deporte y educación. “Creo que es un buen mensaje el conjugar ambas cosas en un torneo como éste. Desde 2013, muchos nadadores argentinos se empezaron a inscribir en carreras universitarias para poder vivir estas experiencias y amigos de otros deportes me han dicho lo mismo. Y no hace falta llegar a estos Juegos Olímpicos, ya que también hay torneos universitarios provinciales, regionales y sudamericanos… En lo personal, yo estoy muy metido con la natación, pero se puede hacer las dos cosas: lo fundamental es la organización y el ser disciplinado. Yo sé que, cuando no estoy entrenando, mis tiempos libres son para descansar o dedicarle a la facultad. El día de mañana sé que quizás no pueda vivir de la natación, porque muy pocos pueden, así que tener un título universitario es muy importante”, reflexiona Serra.

La carrera que el discípulo de Raúl Strnad eligió para formarse es la Arquitectura. Comenzó a los 18 años y está cursando entre tercer y cuarto año. “Tendría que estar en quinto y recibirme el año que viene, pero por la natación sólo puedo meter tres materias por año, en vez de siete u ocho como hacen mis compañeros”, asegura. El deporte de alto rendimiento, sin embargo, le ha permitido viajar y conocer imponentes y exóticas ciudades a las que el resto de la clase, muchas veces, sólo accede por libros o Internet. “He viajado a Rusia, Corea del Sur, ahora Taipei, todos viajes muy difíciles de hacer en la realidad, ya que cuando uno tiene que ahorrar y elegir, suele optar por destinos de Europa. Pude conocer ciudades arquitectónicamente maravillosas, con grandes edificios y mucha historia”, disfruta Serra, agradecido, y sueña con quedarse unos días más después de la competencia para conocer la mítica Muralla China.

Su otra pasión, el agua, comenzará a desplegarla en estas Universiadas el domingo 20 de agosto, con su debut en los 100 metros pecho, y luego volverá a competir el jueves 24, en los 50 metros pecho. “Voy preparado para correr las dos y voy a dar batalla en ambas por igual, pero siento que estoy más fuerte en los 50, que es mi carrera –afirma-. Mi objetivo es meterme en la semifinal de esa prueba, sabiendo que para lograrlo debo bajar el récord argentino en pileta larga”. Serra tiene con qué soñar. El año pasado, el nacido en Santa Fe se adueñó del récord argentino absoluto en los 50 metros pecho, en pileta corta, con un tiempo de 27.46 conquistado en el Selectivo al Mundial de Windsor. Con esta plusmarca recibió este año el Premio Heracles de Natación, que le abrió las puertas del Hall de Honor de la Natación Argentina, que desde hace ocho años reconoce, premia, difunde y promueve a aquellos nadadores que han establecido nuevos récords nacionales. Y si bien aquella actuación ocurrió en su Santa Fe natal, la experiencia de Serra en estos Juegos Olímpicos Universitarios le sugiere respeto por este torneo pero también le garantiza cierta comodidad con el entorno. Quién dice que no termine siendo el combo perfecto para brillar en Taipei.

Conocé más sobre Joaquín Serra en la edición especial del ebook de los récords argentinos de natación:
https://www.halldehonor.org/e-book/


Argentina, en el Top 10 mundial, rasguñó la final en los 4×100 medley mixto en Budapest

La posta nacional en los 4×100 metros en los cuatro estilos, integrada por Andrea Berrino, Macarena Ceballos, Santiago Grassi y Federico Grabich, estableció un tiempo de 3.52.49 en su serie el miércoles que la dejó en 9ª posición en la meca de la natación mundial.

La posta argentina que compitió en el Mundial de Natación de Budapest estuvo integrada por los mejores representantes nacionales en la competencia –los cuatro que consiguieron su lugar con marca A- y, aunque el tiempo que registraron no les alcanzó para meterse en la final, su actuación del miércoles logró ubicarlos en el Top 10 mundial de la especialidad y estuvo muy cerca de establecer un nuevo récord argentino.

Justamente en el día en el que la cordobesa Andrea Berrino brilló en su serie de los 50 metros espalda y luego en la semifinal, marcando nuevas plusmarcas argentinas de la prueba, la posta quedó a sólo un lugar de conseguir una soñada clasificación a la final de los 4×100 medley mixta. El equipo que compitió en los relevos, integrado por Berrino, Macarena Ceballos, Santiago Grassi y Federico Grabich, estableció un tiempo de 3.52.49 y parciales de 1.01.78, 1.09.51, 52.65 y 48.55. Los argentinos finalizaron la prueba en 9ª posición, detrás de la posta alemana, última clasificada a la final (con un registro de 3.47.66). El gran nivel de la serie, de cualquier modo, quedó demostrado con el tiempo que consiguieron los estadounidenses: Ryan Murphy, Kevin Cordes, Kelsi Worrell y Mallory Comerford nadaron la prueba en 3.40.28, estableciendo un nuevo récord mundial tras dos años, que ellos mismos se encargarían de quebrar en la final, con un tiempo de 3.38.56 que les valió el oro.

El tiempo de los argentinos, por su parte, hizo temblar el propio récord nacional absoluto de la prueba, conquistado durante el Sudamericano de Asunción de Paraguay, el año pasado, por los mismos cuatro integrantes. La posta nacional quedó a sólo 18 centésimas de destrozar en tierras húngaras la marca de 3.52.31 que aún sobrevive como el mejor tiempo argentino absoluto de la prueba. Y, sin embargo, nadie les quita haber estado entre los diez relevos de la prueba más rápidos del mundo.