Natación Argentina


Joaquín González Piñero quiebra el Récord Argentino en los 200 metros combinados

En la tercera jornada del Campeonato Argentino, Joaquín González Piñeiro sorprendió tras quebrar un récord nacional en la prueba de los 200 metros combinados.

Esta competencia nacional es un evento clasificatorio para el próximo Campeonato Sudamericano de Deportes Acuáticos que se disputará en Buenos Aires y para los Juegos Olímpicos de Tokio, que se disputarán ambos en 2020.

Joaquín logró una doble hazaña en el campeonato tras batir la histórica marca del recordman cordobés Santiago Bergliaffa, y lograr clasificar a su vez con este tiempo para el Campeonato Sudamericano.

El medlista, que se corona así campeón argentino en la especialidad, bajó dos veces la marca que el cordobés había establecido en enero de este mismo año (2.04.62), tras cronometrar 2.04.35 en las eliminatorias de la mañana, y luego 2.03.54 en las finales de la tarde. Con este tiempo, el radicado en Dubai, se convierte en firme candidato para recibir el Premio Heracles de Natación del año.

González Piñero, que había competido como representante de la Selección Juvenil de Natación en los pasados YOG 2018, ahora se ilusiona con una pronta participación en la meca del deporte sudamericano, en donde se dará nuevamente el lujo de competir como local.


Pignatiello ratifica su lugar en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020

Delfina Pignatiello ratifica su marca A para los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, tras cronometrar 8.32.56 en la prueba de 800 metros libre en el Campeonato Argentino Open de Natación.

La prueba tuvo lugar en la pileta olímpica del Centro Polideportivo del Parque Roca de la ciudad de Buenos Aires, donde Delfina logra con esta marca subirse a lo más alto del podio, repitiendo el logro que había obtenido el pasado miércoles tras cosechar el oro en los 400 metros libre.

La oriunda de San Isidro se encuentra actualmente entrenando bajo la conducción del Head Coach de la Selección Argentina, el profesor Gustavo Roldán. Luego de este torneo de alcance nacional, en la mira se encuentran nuevos desafíos internacionales, comenzando por el próximo Sudamericano donde jugará de local y culminando con su esperado viaje a los Juegos Olímpicos.

Este evento, desarrollado en la misma pileta donde Delfina se llevara las medallas de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud, es clasificatorio tanto para el Campeonato Sudamericano que se disputará en Marzo en Buenos Aires como para los Juegos Olímpicos que se disputarán en Tokio, Japón, entre el 24 de julio y el 9 de agosto. Delfina ya consiguió el pase para ambos.


Triple Oro para Pignatiello en los Juegos Panamericanos

Con 19 años, Delfina Pignatiello, dejó su huella en estos Juegos Panamericanos adueñándose de 3 históricas medallas de oro para la Argentina en las carreras de largo aliento que son su especialidad, los 400, 800 y 1500 metros crol.

Triple Oro para Delfina Pignatiello en los Juegos Panamericanos Lima 2019, la convierten en la mayor medallista panamericana en la natación argentina.

Con una marca de 16.16.54 Delfina conquistó la medalla dorada, en una gran competencia en la que dejó atrás por 1 segundo y 65 centésimas a la legendaria nadadora chilena Kobrich que estableció una marca de 16.18.19 y le dio pelea toda la carrera. En tercer lugar se ubicó la estadounidense Rebeccan Mann con un tiempo de 16.23.23.

Con esta actuación la nadadora oriunda de San Isidro hace historia en los Juegos Panamericano, tras colgarse la tercera medalla dorada luego de su triunfo en los 400 metros y los 800 metros libre en las jornadas previas.

El sueño de esta hazaña comenzó en los 400 metros libre, carrera en la que se coronó campeona en la apertura de las pruebas de natación el día 6 de agosto, estableciendo una marca de 4.10.86 y dejando atrás a sus principales rivales canadienses Danica Christin Ludlow (4.11.97) y Alyson Patricia Ackman (4.12.05).

Dos días después, Delfina se quedó con su segunda medalla de oro, esta vez en los 800 metros libre, estableciendo un tiempo de 8.29.42. Con esta marca, dejó atrás a la estadounidense Mariah Denigan (8.34.18) y a la brasilera Viviane Eichelberger Jungbl (8.36.04).

En su gira europea previa, Delfina había batido el récord sudamericano en los 1500 metros libre con un tiempo de 15.51.68 en la ciudad de Barcelona. Esta marca la convierte en candidata para recibir el Premio Heracles del año a las máximas figuras de la natación entregado por el Hall de Honor de la Natación Argentina.

En 1951, la nadadora argentina Ana María Schultz había conseguido doble medalla de oro en los 200 y los 400 metros libres en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires. Hoy con este medallero de triple oro, Delfina se convierte en la mayor medallista panamericana de la historia de la natación argentina.


Históricas medallas de Oro y Plata para Virginia Bardach en los Juegos Panamericanos

En el marco de los Juegos Panamericanos de Lima, la cordobesa Virginia Bardach logra una histórica medalla de oro en los 200 metros mariposa y luego se adueña de la presea de plata en los 400 metros combinados en un evento que quedará para la historia.

Virginia Bardach deja su huella en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 tras adueñarse de doble medalla para la Argentina: Oro en los 200 metros mariposa y Plata en los 400 metros combinados.

El martes 6, día de apertura de la natación en los Juegos Panamericanos, Virginia cosechó su primera medalla con un tiempo de 2.10.87, seguida por la canadiense Mary-Sophie Harvery que estableció una marca de 2.11.68 y por la estadounidense Meghan Small, que hizo un tiempo de 2.12.51. Así logró el máximo escalafón en el podio panamericano.

El viernes 9, la cordobesa logró adueñarse de la medalla de plata en los 400 metros medley, tras establecer un tiempo de 4.41.05 para la competencia en los 4 estilos. El podio estuvo conformado por la canadiense Tessa Camille Cieplucha (4.39.90), la argentina Bardach y la canadiense Mary-Sophie Harvey (4.43.20).

En esta misma prueba la argentina Florencia Perotti terminó en la sexta colocación en la final, con un tiempo de 4.49.25.

En una competencia que quedará para la historia, la cordobesa de 27 años, se adueña de doble medalla para la Argentina en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.


Histórico Récord Argentino de Santiago Grassi en Estados Unidos

Con un tiempo de 52.04, Santiago Grassi logra bajar su histórica marca en los 100 metros mariposa de los Juegos Panamericanos y establecer un nuevo récord argentino en el marco del Bulldog Grand Slam que se disputó este fin de semana en Colorado, Estados Unidos.

El 8 de Julio, en vísperas de la fecha patria, el nadador santafesino logró lo que tanto buscaba y esta vez en tierras norteamericanas: bajar aquella marca que parecía imbatible y que ostentaba desde los Juegos Panamericanos de 2015, donde se consagró subcampeón panamericano batiendo el récord y obteniendo su esperado pasaje a Río 2016, estableciendo en aquel entonces la marca de 52.09 en los 100 mts. mariposa.

Este fin de semana en el Bulldog Grand Slam disputado en el Complejo Gabrielsen de la ciudad de Athens en el Estado de Colorado, el olímpico hizo un tiempo de 52.34 en las eliminatorias, que logró superar con 52.18 en la final de los 100 metos mariposa disputada el sábado. Y con estos resultados, el representante del Club Atlético Unión de Santa Fe pidió una toma de tiempo el día domingo, donde logró romper el histórico récord.

Con 21 años, Santiago se encuentra actualmente estudiando y entrenando en los Estados Unidos en la Auburn University en el Estado de Alabama. Con una beca de estudios, participa en las competencias universitarias compitiendo para Auburn Aquatics, el equipo de la universidad de Alabama, que lo llevó al Gran Slam de Colorado el pasado fin de semana.

Batiendo su histórico récord en pileta olímpica, Grassi sueña con nuevos objetivos representando a la celeste y blanca. Confirmado para integrar el equipo que competirá en el Sudamericano de Lima, Perú, que se desarrollará en noviembre de este año a modo de test event para los Juegos Panamericanos de 2019, el santafesino sueña en grande y se prepara para su nuevo gran desafío, ser uno de los representantes argentinos en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020.


Geijo ingresará al Salón de la Fama Internacional de Aguas Abiertas

La tetracampeona mundial de aguas abiertas será galardonada mañana en Londres con su inscripción en el selecto hall de notables de todo el mundo en pruebas acuáticas de largo aliento. Con su reconocimiento, ya son 11 los argentinos que lo integran.

La tetracampeona mundial de aguas abiertas, Pilar Geijo ingresa al Hall de la Fama de la Natación en Londres.

Para despedir este mes de marzo en el que se coronó cruzando el Río de la Plata con nuevo récord el mismísimo Día de la Mujer, la argentina tetracampeona mundial de aguas abiertas, Pilar Geijo, se dará un lujo que soñó toda su vida: mañana ingresará al Hall de la Fama Internacional de Natación de Aguas Abiertas durante una ceremonia en Londres en la que será reconocida junto a otros nadadores del mundo.

La nadadora nacida en Boedo será galardonada mañana como parte de un selecto grupo de 14 nadadores, entre hombres y mujeres, a los cuales el Salón de la Fama Internacional de Aguas Abiertas (IMSHF, por sus siglas en inglés) decidió premiar con el meritorio reconocimiento tras su sostenida y destaca trayectoria en las pruebas acuáticas de largo aliento. Geijo, que será la única premiada de Latinoamérica junto a la brasileña Poliana Okimoto, concretará así su inscripción como parte del honorable Salón de la Fama, que fue anunciada en octubre del año pasado.

La nadadora argentina, que comenzó su año con un quinto puesto en la Santa Fe-Coronda por el Grand Prix de la FINA (su tiempo fue de 7h58m43s55 para el recorrido de 57 kilómetros en los que resultó vencedora Cecilia Biagioli), será reconocida por la notable trayectoria que la ha convertido desde hace un tiempo en una de las deportistas más destacadas de nuestro país. Geijo, que hoy es la titular de cuatro títulos del mundo en su disciplina, conquistados en 2010, 2011, 2014 y 2015, recuerda que tenía 13 años cuando compitió por primera vez en una prueba internacional de aguas abiertas, realizada en San Antonio de Areco. Entre sus logros más destacados, su biografía registra cuatro victorias en la travesía del Lago St-Jean, en Canadá (en 2010, 2011, 2014 y 2015), seis títulos en los míticos 88 kilómetros de la Maratón Hernandarias-Paraná, además de haber resultado subcampeona del Grand Prix de la FINA de Aguas Abiertas en 2009, 2012 y 2016.

Las vivencias en el agua, luego de tanta historia acuática, vaya si son muchas. “A lo largo de tantos años me han pasado cosas muy diversas… Recuerdo haber nadado llorando y me ha pasado también de recordar cosas, en pleno nado, que no recordaba hacía años. También hay un momento, y sobre esto hemos hablado con mis compañeros, en el que entrás en un estado indescriptible, una especie de trance del que luego no recordás nada y en el cual el tiempo se pasa muy rápido. Son experiencias que solamente comprendemos quienes hemos pasado por esto”, explicó hace poco la talentosa nadadora en diálogo con el Hall de Honor de la Natación Argentina, asociación civil constituida para promover la natación que premia, reconoce y difunde a los nadadores que, como ella, quiebran récords argentinos preexistentes.

Geijo se sumará desde mañana a la dorada legión de diez nadadores y nadadoras argentinos que llevan escrito su nombre en el Salón de la Fama Internacional de Aguas Abiertas. La deportista de 33 años se sumará a Antonio Abertondo, Alfredo Camarero, Pedro Candiotti, Silvia Dalotto, Diego Degano, Lilian Harrison, Horacio Iglesias, Carlos Larriera, Gustavo Oriozabala y Claudio Plitt, para conformar quizás uno de los mejores equipos que la historia argentina de esta disciplina pueda imaginar. Quizá con su aguda determinación y su voluntad de oro, Geijo sí pudo imaginarse entre ellos, hace tiempo y a sus 16 años, cuando posó para que la lente de su papá la fotografiara junto a la escultura del grandioso Mark Spitz durante una visita a este mismo Salón de la Fama. Aquel día, recordaría su padre, Geijo decidió que ganaría un título mundial. Quizás sólo le faltó precisar, a aquella soñadora adolescente, si acaso existiría techo alguno para este presente de tanta gloria merecida.


Morelli regresó al país con un nuevo récord absoluto

El nadador santafesino se destacó en su debut en las Pro Swim Series desarrolladas en Atlanta y conquistó la plusmarca argentina en los 200 metros pecho en pileta larga, con un tiempo de de 2m14s08.

Gabriel Morelli establece un nuevo récord argentino en tierras estadounidenses.

En San Justo, Santa Fe, sobran los motivos para comenzar el año de la mejor manera y a puro entusiasmo: Gabriel Morelli, hijo pródigo de la ciudad y destacado nadador argentino, regresó ayer al país tras haber conquistado un nuevo récord argentino absoluto en la prueba de los 200 metros pecho, durante un GP realizado en Estados Unidos, que lo convierte en el rey de la especialidad en nuestro país, con plusmarcas a su nombre tanto en pileta corta como en olímpica. “Estuve muy cerca de conquistar este récord en tres ocasiones, antes de esta actuación, así que había que hacerlo sí o sí para sacarme ese estrés de encima. Estoy muy contento de haberlo conseguido: es un certificado de que venimos haciendo las cosas bien”, reflexiona el nadador santafesino, que bajó la marca vigente con un tiempo de 2m14s08 durante su participación en las TYR Pro Swim Series en Atlanta.

Lo cierto es que vale la pena repasar el contexto para comprender la conquista del representante de Unión en su magnitud real: la prueba de los 200 metros pecho en las series disputadas en Atlanta significaba para el nadador argentino su primera participación en un grand prix en Estados Unidos, nación élite del deporte cuyas competencias tienen un altísimo nivel garantizado. Como parte de ese desafío, a Morelli le tocó enfrentarse en la piscina con algunos de los rivales más destacados del mundo, especialistas de la prueba, como Josh Prenot, el norteamericano que fue medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y que ostenta el récord absoluto de su país. En ese contexto, ni más ni menos, se dio el estreno del santafesino en las aguas estadounidenses. Y allí, en una prueba de carácter, conquistó el nuevo récord argentino de la prueba.

El jueves, durante la clasificación de los 200 metros pecho, Morelli se despachó con un tiempazo de 2m14s08 que lo dejó a sólo 40 centésimas de clasificar a la final A. Ese registro inmediatamente se convirtió en la nueva plusmarca nacional absoluta de la categoría, dejando atrás la marca de 2m15s55 que Facundo Miguelena había establecido el 18 de mayo de 2014. Y si bien en la final B, realizada el mismo día por la tarde, Morelli registró 2m15s19, también ese tiempo le habría bastado para alzarse con el nuevo récord.

El santafesino consigue un nuevo récord en la ciudad de Atlanta en la prueba de los 200 metros estilo pecho.

“Deportivamente, fui con mucha confianza. Vos llegás ahí y te encontrás con una pileta de dimensiones que en Argentina no tenemos, descubrís un evento gigante y súper organizado, ves el mejor nivel de competencia… Nunca te va a faltar nada ni va a fallar algo. Es muy lindo competir en esas condiciones”, asegura Morelli, luego de la aventura y ya en Santa Fe. “Sabía que mi serie estaría compuesta por el subcampeón olímpico, el campeón mundial y olímpico en 200 metros combinado y varios podios mundiales en 200 metros pecho, así que tenía en claro que iban a nadar muy fuerte y que yo tenía que aguantar y tratar de ir al ritmo que ellos iban -recuerda el argentino-. En algún punto, uno se siente sin tanta presión, porque los que la tienen son ellos, que son los mejores… Uno está un escalón debajo, es así, no voy a compararme con un campeón mundial, más allá de que competimos y realmente estuvo muy parejo. Hay un montón de cosas que manejar en los dos minutos que dura la carrera y es necesario estar 200% concentrado en lo que uno tiene que hacer, sin fijarse tanto en lo que hacen los demás”.

La alegría del santafesino se refleja en sus palabras. Y motivos sobran. En su primera incursión en una serie en el país del Norte, Morelli tuvo una destacada actuación y se trajo al país un nuevo récord absoluto. Tal plusmarca, además, le permite ingresar al Hall de Honor de la Natación Argentina y convertirse en firme candidato a recibir el Premio Heracles del año próximo, galardón que, en vísperas de su novena edición, premia, difunde y promueve a aquellos nadadores que han establecido nuevos hitos en la natación nacional.

Y eso no es todo para el argentino, entrenado por Adrián Tur y Diego Garbarino y dirigido en su preparación física por Sebastián Villalba y Alejo Rodríguez. Con su marca en los 200 metros pecho y su mejor tiempo en los 100 metros pecho -1m02s15, dos días después-, Morelli consiguió su marca A para los Juegos Panamericanos del año próximo y para el Sudamericano de este año, que se disputará en Octubre en Trujillo, Perú.

“Un récord es histórico y tener estos dos es una alegría, porque quiere decir que venimos haciendo las cosas bien. De algún modo, uno se siente como el líder de la prueba. Es como que se va forjando una identidad cada vez que se corre”, reflexiona Morelli, quien ostenta las plusmarcas nacionales absolutas en los 200 metros pecho en pileta de 25 y 50 metros, con la sonrisa de quien sabe abrirse camino a pura brazada.


Damián Blaum hace historia: “En un nado de nueve horas se te pasa toda tu vida por la cabeza”

El nadador porteño Damián Blaum ya piensa en sus próximos objetivos de este 2018, tras haber cruzado exitosamente el Río de la Plata en un tiempo de 9h06m que mejoró una plusmarca que tenía 25 años de vigencia.

Damián Blaum se abraza con su esposa Esther y su hija Gala tras llegar a la costa argentina, tras 42 kilómetros de nado y establecer un nuevo récord absoluto en el Cruce del Río de la Plata.

Luego de ver el abrazo que, hace poco más de dos semanas, Damián Blaum le dio a su mujer y a su pequeña hija tras haber conseguido cruzar exitosamente el Río de la Plata en un tiempo que quebró un récord vigente desde hace 25 años, la historia contrafactual se preguntaría qué habría sido de ese abrazo, del nuevo récord y de la vida misma de Damián si el día en que optó por sumergirse en la natación en aguas abiertas hubiera tomado un camino alternativo. Lo curioso es que el destino y la historia parecerían haberse puesto de acuerdo para que Blaum se convirtiera en uno de los grandes nadadores de esta disciplina en nuestro país. De otro modo, parece difícil explicar cómo hace 25 años, cuando el nadador Gustavo Oriozabala instauró la plusmarca que el representante de River quebró el último 17 de febrero, la vida de Damián Blaum comenzaba a inclinarse por fuera de las piletas. “Recuerdo que aquel año, el ‘93, me tocó competir en un campeonato nacional infantil en el que, si la memoria no me falla, no tuve muy buenos resultados. Aquel momento fue uno de los primeros en los que me empezaba a plantear la posibilidad de dedicarme a nadar en aguas abiertas”, recuerda el deportista de 36 años. Tan sólo cuatro años después, Blaum compitió por primera vez en aguas abiertas. Y un cuarto de siglo más tarde, ya vencedor en tres de las grandes competencias del circuito FINA (Santa Fe-Coronda 2017, Capri-Nápoles 2010 y 2015 y Hernandarias-Paraná 2007, 2009 y 2010), campeón mundial en 2013 y olímpico en Beijing 2008, nadó el río más ancho del mundo -42,2 kilómetros, de Colonia a Punta Lara- en un tiempo de nueve horas y seis minutos que superó por más de una hora aquel récord de 1993.

“Este cruce era un desafío personal para mí -explica el nadador porteño-. Además, era mi primera vez nadando solo y sin rivales y eso lo hacía más especial. Por suerte se dio un lindo cruce, pero no me imaginaba que iba a tener tanta repercusión: eso me hace feliz porque suma mucho para mi trabajo y además difunde la natación de aguas abiertas en nuestro país, que es algo muy importante para mí”.

La realidad de encontrarse solo en el agua es totalmente diferente a la situación de competencia habitual y no es un factor menor a la hora de aventurarse en un desafío como el que realizó Blaum. “Nadar solo no es un detalle menor. Personalmente, me entreno para el circuito mundial en el que compito y busco ganarle a otros rivales, mientras que acá ganar es lograr un cruce exitoso. La sensación es completamente distinta: cuando hay rivales, uno centra muchísima energía y presión en lo que harán los otros, hay mucha más incertidumbre, no sabes cómo estará el otro ni cómo se desarrollará la prueba, únicamente podés imaginar… En este caso, yo tenía claro mi trabajo, mi objetivo y qué era lo que tenía que hacer: sólo me quedaba esperar que se diera un buen dia y que tanto la naturaleza como el río me trataran bien. Son como dos deportes distintos. Una cosa es competir y otra cosa es un desafío personal como este, donde no hay muchas vueltas: o lo conseguís, o fallás”, reflexiona el nadador argentino.

Damián entrena doble turno en la pileta olímpica del Centro Nacional de Alto Rendimiento como preparación para sus competencias de largo aliento en aguas abiertas.

El ganador de la clásica Santa Fe-Coronda el año pasado asegura que no esperaba superar prácticamente por una hora y media el récord vigente hasta su propio cruce, pero lo cierto es que -como parte de su entrenamiento habitual para el Circuito Mundial de la FINA- desde mediados de septiembre del año pasado comenzó a prepararse para hacer realidad su gran tiempo de nueve horas y seis minutos. “No me preparé especialmente para esta carrera, pero sí la había centrado dentro de mis prioridades del año y quería hacerlo bien delante de tanta gente que me alienta y me iba a esperar en mi llegada a Buenos Aires. Mi deseo era hacer un buen cruce, porque uno no siempre tiene la posibilidad de nadar cerca de casa y de la gente que quiere”, afirma el deportista, quien semanalmente nada entre 80 y 90 kilómetros repartidos en diez sesiones de dos horas y media.

Ni siquiera la suspensión del cruce sufrida tres días antes, habiendo incluso iniciado la prueba y recorrido gran tramo en el agua, lo hizo tambalear en sus objetivos durante el segundo intento, el sábado 17 de febrero. “La suspensión fue un golpe muy duro y un error increíble, pero hubo una muy rápida reacción de los organizadores y eso ayudó a que yo pudiera centrarme nuevamente en mí y no cargarme de energía negativa”, recuerda Blaum.

Al llegar a Punta Lara y luego de abrazar a su pequeña hijita y a su mujer, la también nadadora (y su entrenadora) Esther Núñez, fue consciente de la nueva plusmarca que estaba en sus manos y de los 25 años de un récord que acababa de hacer añicos. Quizás, ni siquiera se detuvo a pensar qué era de su vida un cuarto de siglo atrás, cuando empezaba a considerar animarse a salir de la pileta y dedicarse de lleno a las pruebas acuáticas de largo aliento. “Fueron muchas cosas las que me hicieron volcarme a la natación en aguas abiertas -rememora Blaum-. Recuerdo haber descubierto que, como nadador, yo tenía un techo en la natación de pileta: nunca fui un tipo talentoso, ni técnica ni físicamente. Mi gran virtud ha sido siempre mi cabeza y yo sabía que, en este tipo de pruebas, la pelea era contra la naturaleza y contra uno mismo. En esta disciplina, lo mental es fundamental: si llegás con una cabeza floja a una carrera de ocho horas, no tenes nada que hacer”.

El próximo desafío para el destacado nadador argentino será la prueba del Lac St. Jean, en Canadá, el próximo 28 de julio, segunda etapa del UltraMarathon Series FINA 2018. En la primera competencia del certamen, la Santa Fe-Coronda, realizada a principios de febrero y donde resultó vencedor el cordobés Guillermo Bértola, Blaum no logró finalizar la prueba. Lo cierto es que, más allá de las siguientes fechas por la Copa del Mundo, el argentino planea cerrar el 2018 con otra hazaña: cruzar el Canal de Beagle, donde la verdadera dificultad es atravesar el estrecho en aguas de bajísima temperatura. La clave, como asegura el propio Blaum, estará en preparar la cabeza para ganar este juego mental que significa cada prueba de aguas abiertas: “En una carrera tenés tiempo para pensar en todo, desde quién te mandó a estar nadando acá hasta qué necesidad hay de sufrir tanto… Se te pasa toda tu vida por la cabeza en un nado de nueve horas. Es como un juego mental, en el que aparecen un montón de imágenes negativas y dolores de todo tipo, pero lo importante es que te da la posibilidad de salir fortalecido después de haber sido capaz de superar todo eso”.


Natación para bebés: Al agua, con mamá y papá

Como homenaje a los niños en su día, nos adentramos en una actividad que une a padres y pequeños con beneficios que van desde la salud hasta el compartir un momento juntos: la natación para bebés. Graciela Areces, una especialista en la temática, nos fascina con detalles de esta enriquecedora experiencia para disfrutar en familia.

Uno de los grupos protagonistas de las clases de matronatación en el Centro de Natación Infantil.

“Lo pasé tan bien como mamá, nadando con mis propios hijos cuando eran bebés, y también como profe, acompañando a otros padres a relacionarse con sus bebés en el agua, que me gusta que se conozca esta actividad. Es una experiencia muy relajada, donde lo más importante es que el bebé disfrute junto a su mamá o su papá”. Las palabras, que entusiasman por demás a aquellos amantes de la natación que tienen hijos pequeños, le pertenecen a Graciela Areces, coordinadora del Centro de Natación Infantil, una institución dedicada especialmente al dictado de clases de natación para bebés y niños pequeños con más de 20 años de trayectoria.

Aunque seguramente en los últimos años más de uno ha escuchado en boca de algún papá o mamá amigo acerca de esto, la natación para bebés –que seguramente muchos conocen como matronatación- es en realidad una actividad que ya tiene bastante historia, sobre todo en aquellos países cuyas características geográficas y climáticas invitan a disfrutar del agua todo el año. “Acá en Argentina quizás se trate de algo más novedoso, pero en realidad la actividad es bastante antigua. Hay diferentes corrientes y, entre ellas, la primera nació ligada a la supervivencia: se trataba de conseguir que, en caso de que el bebé se cayera al agua, pudiese adoptar la posición dorsal y respirar. Nosotros no seguimos esa corriente para no exponer al niño a una situación traumática, sino que tenemos otra meta: estimular sus reflejos acuáticos para que pueda aprender más fácilmente a nadar. Cuando un bebé aprende no es tan consciente ni tiene miedos y, al comenzar de pequeño, a los tres años ya puede tener cierta independencia en el agua”, resalta Areces, quien además es profesora de Educación Física, licenciada en Nutrición y guardavidas.

Areces cuenta que en el Centro de Natación Infantil –ubicado en el barrio porteño de Villa Devoto y que dirige el profesor de Educación Física Alejandro Mugerli- hay quienes continúan nadando tras haber sido bebés y alumnos de las clases especialmente diseñadas para ellos y sus papás. En esos casos, en los que comparten pileta con otros niños que quizás no nadaron desde la primera infancia, la diferencia es notoria: los que comenzaron a familiarizarse con el agua siendo bebés son mucho más económicos en sus movimientos y avanzan con menor resistencia en el agua.

Graciela Areces, coordinadora del Centro de Natación Infantil.

Las clases de natación para bebés están dirigidas exclusivamente a niños a partir de los cuatro meses y requieren de la autorización del pediatra, además de la compañía de un adulto. En el caso de este Centro, la pileta está diseñada especialmente para la adaptación de los infantes al entorno acuático: un escalón de 20 centímetros permite que el bebé, por su propia cuenta, pueda tirarse solito a la pileta y no tenga que lidiar con espacios incómodos para sus dimensiones durante el aprendizaje.

En tiempos en los que las infancias aparecen atraídas por smartphones, tablets y pantallas en 3D, la actividad física provee de muchas herramientas para el bienestar físico y mental. Se trata, sin dudas, de otro argumento para acercar desde pequeños a los niños a un deporte que les abre las puertas desde los primeros meses de vida. “Es importante que nuestros hijos se empiecen a mover desde chicos, en estos tiempos de tanto sedentarismo, ya que el cuerpo se habitúa a la actividad”, destaca la Coordinadora de la carrera de Nutrición de la Universidad Nacional de La Matanza.

La natación, además, es reconocida por especialistas como el deporte quizás más completo para trabajar y poner en movimiento nuestro cuerpo. “Se trata de una actividad en la que trabajan todos los grupos musculares, más aún si se dominan todos los estilos. Deportes como el ciclismo o el running trabajan más que nada las piernas y, en ese sentido, no son tan completos”, evidencia la especialista en diálogo con el Hall de Honor de la Natación Argentina.

Pero ojo. Aunque se trata de un deporte, el hecho de que involucre niños debe ponernos alerta a los adultos y alejarnos de los deseos de competencia –nuestros o de los pequeños- para acercarnos a experiencias enriquecedoras como las del juego. Ya habrá tiempo, más adelante, para entusiasmarnos con la intensidad de los entrenamientos y los ritmos de las competiciones. “La competencia y el juego son cosas que están, a mi entender, muy separadas. Cualquiera que se acerque a nuestras clases, verá que los niños aprenden jugando. Eso es súper interesante. La Educación Física se originó de una rama militar y, por eso, venimos de formaciones vinculadas a escuelas de aprendizaje rígidas y competitivas. Ahora se trabaja más desde la autosuperación y los juegos colectivos y no desde la competencia con el otro. Ese es el camino que elegimos nosotros”, reflexiona Areces.

Más que regalos, si se piensa con la cabeza en frío, a nuestros niños lo mejor será regalarles momentos y tiempo junto a ellos. Quién dice que quizás este Día del Niño no sea una oportunidad para empezar a compartir una experiencia nueva juntos, bebés y papás, sumergidos en el agua.

Periodista: Malva Marani
Fotografía: Fabricio Di Dio


La Selección Juvenil de Natación cosechó 58 medallas y finalizó segunda en el Sudamericano

Los 38 nadadores argentinos se lucieron en el XXVI Campeonato Sudamericano Juvenil de Natación y cristalizaron en Cali la mejor actuación de la delegación nacional desde 1998, tras conquistar 58 preseas (18 oros) y finalizar segundos en el medallero.

Delfina Pignatiello conquistó cuatro medallas de oro para la Argentina y quebró doble récord del torneo en los 200 y en los 800 metros libre.

El sueño que comenzó el martes en la ciudad colombiana de Cali concluyó ayer con un medallero final que ubicó a la delegación nacional segunda, con un gran desempeño de los juveniles argentinos que conquistaron 58 preseas. El equipo argentino, que tras las cuatro jornadas conquistó 18 preseas de oro, 19 de plata y 21 de bronce, consolidó su mejor actuación desde 1998 y así quedó detrás de Brasil -que acumuló 107 medallas- y delante de Colombia -que alcanzó 32.

Los oros de la delegación nacional fueron conquistados por María Selene Alborzen (400m medley y 200m pecho, ambos récord del torneo, y además bronce en 200m medley), Santiago Bergliaffa (200m medley, 200m espalda y 400m medley, además plata en 200m pecho), Leonardo Gómez (200m pecho), Florencia Natasha Lazza (200m mariposa), Julieta Lema (50m libre), Magdalena Metti (400m medley, además bronce en 200 pecho), Luciano Iván Molina (200m, 100m y 50m espalda, marcando récord del torneo en este último), Delfina Pignatiello (400m libre, 200m mariposa, 200m libre y 800m libre, con quiebre del récord del torneo en estos dos últimos) y Dante Protto Etchepare (100m y 200m pecho, además bronce en 50m pecho).

Las preseas de plata en pruebas individuales se las llevaron los siguientes juveniles argentinos: Lola Cantera Aruanno (200m espalda), Delfina Dini (400m y 800m libre), Sofía Candela Fernández (50m espalda, además bronce en 100m espalda), Felipe Lancha (50m, 100m y 200m pecho), Valentina Marcantonio (50m pecho), Nahuel Martín Minervini (50m libre), Fabrizio Miray (50m espalda) y María Guillermina Ruggiero (50m libre, además bronce en 50m mariposa y 100m libre). Además, vuelven con el bronce Lucas Ezequiel Alba (1500m libre), Leandro Yamil Aracena (50m libre y 50m mariposa), Mayra Arce Páez (50m espalda), Martina Lucía Barbeito (100m pecho), Federico Ludueña (200m mariposa), Juan Ignacio Méndez (100m espalda) y Victoria Oreskovic (100m y 200m pecho).

Por su parte, en los relevos, los argentinos fueron plata en las pruebas 4X100m libre varones Juvenil A (13 a 15 años), 4X100m libre mujeres Juvenil B (16 a 18 años), 4X100m medley mixto Juvenil A, 4X200m libre mujeres Juvenil B, 4X100m medley mujeres Juvenil A, 4X100m medley varones Juvenil A y 4X100m medley mujeres Juvenil B, mientras que conquistaron la medalla de bronce en los 4X100m medley mixto Juvenil B, 4X100m libre mixto Juvenil A, 4X100m libre mixto Juvenil B, 4X200m libre varones Juvenil A, 4X100m libre mujeres Juvenil A y 4X200m libre varones Juvenil B.

La gran actuación argentina en el certamen que reunió a 280 nadadores en Cali y que mejoró la actuación de los últimos 19 años es un empujón de confianza para que los argentinos sigan entrenándose para brillar en el Mundial Juvenil de Natación que se desarrollará en agosto en Indianápolis y en los Juegos Olímpicos de la Juventud que Buenos Aires albergará en 2018.